De nuevo de la mano de un haiku, la artista inicia una nueva serie de ilustraciones. En esta ocasión, se sirve de uno de Kikusha-ni que le sugiere, con tan pocas palabras y con gran lucidez, ese momento de intimidad con uno mismo, en el que el individuo se encuentra a solas frente a la luna. Un instante inmenso que permite aflorar los sentimientos más recónditos.
Vista es la primera exposición individual de la artista británica Fiona Rae que se presenta en España. La muestra reúne ...
Leer más
Utopía del Lodo y Sashimi de Bruma es una instalación inmersiva de Grip Face que reflexiona sobre el presente bélico global ...
Leer más
El Casal Solleric presenta el proyecto La habitación roja del artista mallorquín Bernardí Roig (Palma, 1965) ...
Leer más
La etapa más experimental de Miró: objetos encontrados, materiales “descartados” y el arte de volver a mirar lo ...
Leer más